

Después de la cumbre que mantuvieron Donald Trump y Kim Jong-un, surge una pregunta inevitable: ¿por qué el impulsor de este encuentro fue el magnate estadounidense y no en
su momento el ex presidente Barack Obama?
Tal vez suene antojadizo decirlo, pero si Trump tiene un rival político, al que siempre recuerda según la ocasión, ese parece ser Obama, el primer presidente negro de la historia de Estados Unidos.
El acuerdo de desnuclearización, firmado el pasado 12 de junio entre Washington y Pyongyang, y las posteriores declaraciones de Trump, dejaron viarios interrogantes que deberán completarse en los próximos meses.