Se trata de un spot que se difundirá en redes sociales y pantallas ubicadas en estaciones de subte, hospitales y sedes comunales que se propone “visibilizar el trabajo infantil y promocionar la línea 102 como canal telefónico para alertar sobre los casos”, destacó el gobierno porteño en un comunicado.
Karina Leguizamón, presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad, destacó “la importancia de no naturalizar” esas prácticas, que incluso, en algunos casos, “pueden estar arraigadas en creencias y patrones culturales”.
“Los vecinos pueden llamar al 102 porque, si bien no son situaciones que se resuelven inmediatamente, es importante que el Estado trabaje con los chicos y sus familias con abordajes de mediano y largo plazo”, afirmó la funcionaria.
Se entiende por trabajo infantil a “toda actividad económica realizada como estrategia de supervivencia, remunerada o no, visible o no, realizada por niños y niñas por debajo de la edad mínima de admisión al empleo”.
Algunas modalidades son la venta ambulante en la vía pública, las prácticas de ayuda en la construcción y el cuidado de otras personas en el hogar, y en todos los casos “es determinante la cantidad de horas dedicadas a la realización de esas labores”.