

Donald Trump ya no causa asombro por las decisiones que adopta a lo largo del planeta, y Occidente parece tomar distancia del hombre que retiró a Estados
Unidos del Acuerdo Climático de París y del pacto nuclear con Irán.
Son pocos los que creen que el mundo es un lugar más seguro luego de que el magnate rompiera el convenio con Teherán de 2015, que limita actividades nucleares iraníes que podrían servir para el desarrollo de una bomba atómica.
Esta situación quedó reflejada durante la cumbre del Grupo de los Siete países más industrializados (G7) de Canadá, donde varios líderes protestaron por la decisión del magnate de imponer aranceles al acero (25%) y al aluminio (10%).