

La Cumbre anual del G7 empezó en Canadá en un clima distendido, en el que los líderes del foro evitaron tratar temas sensibles, tras la creciente tensión entre el
Los mandatarios de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido tuvieron un almuerzo de trabajo “realmente cordial y productivo” en el exclusivo hotel de la localidad de La Malbaie, donde se desarrolla la cumbre, dijo la canciller de Canadá, Chrystia Freeland.
El tema abordado en esta primera reunión, las perspectivas económicas y la inteligencia artificial, contribuyó a distender la tensión que existe entre Trump y sus socios por sus desacuerdos en materia de comercio, medio ambiente y las relaciones con Irán y Rusia.
Durante la cita, los líderes occidentales hablaron también de los movimientos migratorios y la desigualdad como causantes de descontento y frustración en las sociedades, reportó la agencia de noticias Efe.
El ambiente cordial y relajado quedó reflejado, además, en la tradicional foto de familia en los jardines del hotel Le Manoir Richelieu, en la que los dirigentes aparecieron relajados, conversando unos con otros y sonriendo para las cámaras.
La canciller alemana, Angela Merkel, y Trump, que posaron lado a lado en la imagen, se quedaron después conversando unos minutos.