
Quebec (enviada especial).- El presidente Mauricio Macri y su esposa Juliana Awada llegarán el sábado temprano por la mañana a Quebec, en la zona francófona de Canadá, y se alojarán en
un emblemático castillo, que es un ícono de la ciudad.
El matrimonio suele preferir los hoteles más bien pequeños y de estilo boutique para alojarse en sus viajes por el mundo, pero esta vez seleccionaron al Château Frontenac, un exquisito castillo en la zona antigua y amurallada de Quebec, con una imponente vista al río St Lawrence y la arquitectura fortificada de la ciudad, designada sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El hotel Chateau Frontenac y sus fortificaciones. Foto: AP
Diseñado por el arquitecto Bruce Price, el Frontenac fue uno de una serie de hoteles estilo “château” construidos por la compañía Canadian Pacific Railway a fines del siglo XIX para entusiasmar a los viajeros de clase alta y promover el turismo de lujo para sus trenes. El de Quebec abrió sus puertas en 1893.
El hotel está en el corazón turístico de la ciudad, donde hay una pasarela y desemboca un funicular. La arquitectura tiene elementos típicos de los castillos franceses, como un tejado empinado, enormes torres y torreones circulares y poligonales, altas chimeneas y materiales de altísima calidad. Fue totalmente remodelado hace una década y es sin dudas el lugar más fotografiado de Quebec.

Participantes de la cumbre del G/ llegan antes de que comience el encuentro a la ciudad de Charlevoix, en Quebec. Foto: Reuters
El hotel tiene 611 habitaciones y también salones con capacidad de hasta 700 personas. Las habitaciones más caras pueden costar unos 1.500 dólares por noche.
Macri y su esposa podrán disfrutar apenas una noche el esplendor del castillo. Cuando lleguen se trasladarán a 150 kilómetros de Quebec, a la pequeña localidad de La Malbaie, donde se encuentra el hotel –blindado de seguridad– donde se realiza la Cumbre. Recién cuando termine la jornada dormirán allí para partir el domingo temprano a Buenos Aires.