

El Gobierno ultraderechista austríaco anunció hoy que cerrará siete mezquitas por considerar que difunden ideas extremistas y adoctrinan a menores de edad, y expulsará hasta a 60
imanes que reciben financiación del exterior, supuestamente desde Turquía.
“Las sociedades paralelas, el islam político y el extremismo no tienen cabida en Austria”, sentenció en Viena el canciller Sebastian Kurz en rueda de prensa.
La decisión se tomó tras una investigación por la aparición de una imagen en las que un grupo de niños recreaban con uniformes militares -posando incluso como cadáveres amortajados con banderas turcas- la batalla de Galípoli, desarrollada en suelo turco durante la Primera Guerra Mundial.