

Aviones de guerra atacaron una población controlada por los rebeldes en el noroeste de Siria, y mataron al menos a 44 personas, entre ellas 6 menores de
edad y 11 mujeres, e hirieron a otras 60, incluidos niños, en uno de los incidentes más letales en esta parte del país en 2018, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Aviones de guerra que podrían ser rusos bombardearon anoche varios puntos de la localidad de Zardana, al noreste de la ciudad de Idleb, capital de la provincia homónima, donde el pasado mes de marzo fallecieron 43 personas en ataques atribuidos a la aviación rusa, explicó la ONG con sede en Londres, afín a la oposición del gobierno sirio.
Además, detalló que entre los muertos hay un miembro de la Defensa Civil siria, los también llamados “cascos blancos”, cuerpo que realiza labores de rescate en las zonas fuera del control de las autoridades de Damasco.
