

Según señalan los medios británicos, la renuncia de Davis hubiera precipitado la salida en masa de los principales ministros del Gabinete partidarios del Brexit, entre ellos su
La primera ministra enfrentó así una revuelta de ministros de su gabinete euroescéptico, quienes temían que se pudiera mantener al Reino Unido vinculado a la Unión Aduanera “indefinidamente” después del Brexit.
De acuerdo al Times de Londres, los ministros y diputados impulsores del Brexit, incluido Davis, estaban preocupados de que no hubiera un límite de tiempo para el “backstop”.
Sin embargo, tras las tensas reuniones y la insistencia de Davis, finalmente Theresa May aceptó poner una fecha límite a la propuesta que haría que el Reino Unido esté alineado temporalmente con los aranceles comerciales de la UE para evitar una frontera irlandesa dura después del Brexit.
Según el plan publicado por el gobierno, los negociadores del Reino Unido buscarán un respaldo “limitado de tiempo” que finalizaría en diciembre de 2021 a más tardar que entraría en vigencia si ambas partes no lograron llegar a un acuerdo aduanero antes de esa fecha.