

Según el ensayo clínico, esos datos “proporcionan tranquilidad a los médicos y pacientes, que pueden usar la información genómica para tomar mejores decisiones de tratamiento”.
“En términos prácticos significa que miles de mujeres serán capaces de evitar la quimioterapia y sus efectos secundarios, al tiempo que lograrán excelentes resultados a largo plazo”, destacó el oncólogo de esta asociación Harold Burstein.
Por su parte Javier Cortés, oncólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, explicó que el estudio se refiere a “pacientes con tumores hormonopositivos, HER2 negativo y ganglios negativos”.