

El Zoo platense cerró sus puertas al público para que la elefanta Pelusa, que aguarda el traslado a un santuario de paquidermos en Brasil, pudiera descansar acostada, tras dos
Que la elefanta se recostara generó temores acera de su estado de salud, aunque luego el Municipio aclaró que la salud de la elefanta de 50 años estaba controlada, y que se dispuso cerrar el predio para proteger al animal de ruidos molestos.
“Pelusa está descansando. Nada considerado grave, por lo pronto, es normal que el elefante se acueste a dormir y luego se levante. Lo que en este caso llamó la atención es que hacía mucho tiempo que Pelusa no lo hacía a raíz del problema que la aqueja en sus piernas”, indicó a Télam una fuente del ex zoo reconvertido en Bioparque.