Después de la pena de cinco años y seis meses de prisión que la Oficina Anticorrupción (OA) solicitó contra Amado Boudou, acusado de cohecho pasivo en concurso ideal con las negociaciones
incompatibles, este miércoles es el turno de la Unidad de Información Financiera (UIF) para los alegatos en el juicio por la compra de la ex calcográfica Ciccone.
Caso Ciccone: piden una condena de cinco años y seis meses de prisión para Amado Boudou
El juicio contra el ex vicepresidente se encamina a su instancia final. La segunda querella de la causa Ciccone expone desde las 10 sus alegatos después del pedido de la OA. Antes del inicio de la feria judicial de invierno, el Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4) integrado por los jueces Pablo Bertuzzi, María Gabriela López Íñiguez y Néstor Costabel, estará en condiciones de dar a conocer la sentencia y los fundamentos de la misma, se conocerá después del receso.
Este miércoles, es el turno de la UIF la segunda querella en el expediente donde se acusó al ex vice de Cristina Kirchner, de junto a su amigo y socio, José María Núñez Carmona, de “haber adquirido la empresa quebrada y monopólica Ciccone Calcográfica, a través de The Old Fund (TOF) y de Alejandro Vandenbroele”. Esta firma -accionista mayoritaria de la imprenta- se usó para “facturar un negocio por la reestructuración de la deuda pública de Formosa”.
El objetivo de la operación era “contratar con el Estado la impresión de billetes y documentación oficial”. No sólo imprimió las boletas electorales en 2011, sino que en abril del 2012, el Gobierno de Cristina contrató a Ciccone para imprimir 160 millones de billetes de cien pesos, por un costo de $ 140 millones.
Los alegatos de la UIF están a cargo del Director de Litigios Penales, Agustín Biancardi y los abogados Facundo Orazi y Mariela Cimolai.
Los acusados de haber sido partícipes de esta maniobra, “motivada por un interés personal de Boudou”, como señaló la OA, son Alejandro Vandenbroele, José María Núñez Carmona, el ex jefe de Gabinete de la AFIP Rafael Resnick Brenner, Nicolás Ciccone y Guido Forcieri.
Al momento de explicar cómo funcionó toda la operatoria que terminó en el salvataje y compra de la ex calcográfica con capacidad para la impresión de papel moneda, durante el juicio se explicó que el ex vice intervino, “a través de testaferros, en los actos necesarios para el levantamiento de la quiebra” de Ciccone para que pudiera volver a operar.
El paso siguiente era “facilitar” la “contratación con el Estado Nacional (un salvataje de la empresa), amén del pago de 50.000 dólares mensuales a cada uno de los hermanos Ciccone por servicios de asesoramiento, acordado con posterioridad a la cesión del 35% de Nicolás Ciccone”.
Dentro de las acusaciones contra Boudou, se indicó que tuvo injerencia directa, junto a Resnick Brenner y Guido Forcieri, en el “trámite de un plan de pagos ilegal ante la AFIP para permitir que la empresa pueda contratar con el Estado”.
Ciccone y Boudou: el paso a paso de un escándalo que arrancó en 2011 y entra en su etapa final
En una instancia siguiente, se lo acusó de interrumpir una licitación pública que tramitaba en “Sociedad del Estado Casa de Moneda” que “permitía el autoabastecimiento de la producción de la totalidad de la demanda de billetes del Banco Central”, con el único objetivo de que Ciccone sea contratada por el Estado “luego que asumiera en el cargo de Vicepresidente de la Nación”.
Es por ello que se remarcó que el ex vicepresidente actuó junto “a su entorno” para “adquirir la imprenta”, y que “todo el plan fue diseñado por Boudou”, por lo que se lo señala como coautor de la maniobra. Los demás involucrados, fueron acusados de “partícipes necesarios”