
laborales en Estados Unidos.

Esta decisión amplía de facto el poder de las empresas en casos de disputas internas con sus empleados, ya que éstas pueden restringir su acceso a una demanda colectiva y reducir así la fuerza de los asalariados frente a la entidad.
El dictamen de la Corte Suprema no solo afecta cuestiones salariales, sino que podría perjudicar a los trabajadores en situaciones de discriminación y acoso.
Los trabajadores que quieren tomar medidas contra el acoso sexual, la discriminación salarial, la discriminación por embarazo y la discriminación racial “ahora pueden ser forzados a puertas cerradas a un proceso de arbitraje individual, costoso y a menudo secreto”, advirtió la presidenta y CEO del Centro Nacional de Derecho de la Mujer de Estados Unidos, Fatima Goss Graves.