

El gobierno de Seúl buscó hoy poner paños fríos al súbito distanciamiento de la vecina Pyongyang y aseguró que seguirá centrado en su rol de mediador para
garantizar el éxito de la cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos, en riesgo por las diferencias surgidas entre las partes en torno al mecanismo de desnuclearización.
“Estamos tan solo en el comienzo del proceso y no vamos a parar o a titubear en nuestro avance hacia la paz en la península coreana”, explicó hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio surcoreano de Unificación, Baek Tae-hyun, informó la agencia de noticias EFE.
La abrupta decisión de Pyongyang de cancelar sus reuniones con Seúl y la amenaza de no celebrar la cumbre con EEUU por intentar imponer unilateralmente criterios de desnuclearización a Kim jong-un dieron un vuelco esta semana al hasta ahora cordial y constructivo acercamiento entre las Coreas.