

La red surgió en 2014 “a partir de la necesidad de organización de quienes acompañamos a las personas con capacidad de gestar en la decisión de si
continuar o no” con la gestación, los cuales “decidimos desclosetar nuestras prácticas y decir que acompañamos interrupciones legales del embarazo a lo largo de todo el país”, explicaron en un comunicado
“En estos años, denunciamos a los profesionales de la salud que en Tucumán impartieron torturas y denunciaron a Belén; llevamos a cabo un Amicus Curiae cuando nuestra compañera de la Red fue judicializada por garantizar derechos en (la localidad chubutense de) El Maitén; creamos cátedras de Aborto como problema de salud en distintas universidades del país, entre otras acciones que posicionaron a la Red como actor político y social clave”, dijeron.