

En Shanghái, considerada la capital financiera, comenzó a funcionar hace unas semanas una nueva línea de subte sin conductor, que recorre 6,7 kilómetros a lo largo de
Según aseguran los operadores de la línea -la compañía Shanghai Keolis-, los trenes sin conductor “consumen menos energía que los normales, aceleran más rápido y hacen menos ruido”.
Pero esa no es la primera línea autónoma del país, ya que ciudades como Cantón o Beijing ya cuentan con algunas líneas de subte automatizadas parcial o totalmente.
En los últimos meses, China emergió como el mayor mercado mundial de vehículos autónomos: según un reciente estudio publicado por la consultora McKinsey & Company, para 2030 se espera que ese sector “mueva unos 500.000 millones de dólares en ventas”.