

La salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán no sólo comenzó a golpear a la economía del país persa, sino también al mercado mundial de petróleo, cuyo
El consecuente restablecimiento de sanciones amenaza, además, al futuro de las inversiones europeas en Irán, que corren el riesgo de ser castigadas por Washington, una situación que en el mediano plazo podría beneficiar a China.
Irán, la segunda economía de Medio Oriente, es el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con unos 3,8 millones de barriles por día, alrededor de 4 por ciento de los suministros mundiales de petróleo, según datos publicados por Bloomberg.
Dentro de 90 días, se reanudarán las sanciones a las compras de dólares estadounidenses por el gobierno iraní, a la adquisición de deuda iraní y al comercio de oro; y en 180 días le tocará el turno a la compra de petróleo y productos petroquímicos iraníes y a las transacciones de instituciones financieras con el Banco Central de Irán, entre otros.
Si bien en el corto plazo el impacto de las sanciones parece limitarse al sector de hidrocarburos, los analistas advirtieron que las consecuencias económicas podrían extenderse a otros mercados.
“Ese no es el final de la historia, las sanciones de Estados Unidos podrían afectar a varias industrias (…) y comenzarán a limitar los precios de las acciones”, alertó el analista de Mitsubishi UFJ Norihiro Fujito.