

Irak celebró sus primeras elecciones legislativas desde la expulsión del grupo radical Estado Islámico (EI), en una jornada que transcurrió sin incidentes y que estuvo marcada por la baja
participación de los ciudadanos.
Los centros de votación estuvieron abiertos hasta las 18 (las 12 de Argentina) ante la negativa de la comisión electoral de prolongar su apertura para favorecer una mayor participación que, según los medios iraquíes fue baja, aunque no hay cifras oficiales.
En los últimos comicios, hace cuatro años, la participación se cifró en torno al 62 %.
Durante la mañana los medios hablaban de una baja participación en la capital Bagdad y más fluida en Fallujah, en el oeste del país, y en Mosul, antiguo bastión del EI en el norte de Irak.