

La Fuerza Aérea de Israel atacó docenas de objetivos militares iraníes en Siria en respuesta al lanzamiento contra su territorio de 20 cohetes tipo Grad y Fajr,
de los que cuatro fueron interceptados y el resto cayeron en suelo sirio.
“El ataque de anoche fue uno de los más graves de la Fuerza Al Quds de la Guardia Revolucionaria contra la soberanía israelí, fue ordenado y comandado por el general Suleimaní y no logró sus objetivos”, argumentó Conricus.
El ataque iraní fue lanzado desde las afueras de Damasco, a unos 30 o 40 kilómetros de la línea divisoria y “fue muy grave” a pesar de que no provocó víctimas y apenas daños, explicó el vocero.