“Es injusto que un alumno sin religión que viva cerca de una determinada escuela tenga que esperar para dar paso a otro con religión que vive algo más lejos. Los padres no deben sentirse presionados para bautizar a sus hijos para lograr acceso a su centro local”, dijo hoy el ministro de Educación, el democristiano Richard Bruton.
Bruton señaló que aunque “el 90 por ciento” de las escuelas primarias son católicas, más del 20 por ciento de “nuestra población no es religiosa”, una cifra que sigue creciendo a medida que la iglesia Católica pierde fuerza en Irlanda, según consignó hoy la agencia Efe. Además, Bruton explicó que un estudio reciente reveló que “solo el 51 por ciento de los matrimonios” contraídos el año pasado se “ofició en una ceremonia católica”.