“El análisis por las primeras reacciones del mercado es satisfactorio”. El balance que hicieron ayer los voceros del equipo económico, luego de la reunión que encabezó el Presidente, buscó ocultar la
trascendente decisión que se había tomado un rato antes. Es que la vuelta al Fondo Monetario Internacional que Mauricio Macri anunció este martes ya estaba cocinada desde el lunes a la tarde, luego de un nuevo revés que sufrió la estrategia del Gobierno por enfriar al dólar.
Aunque el Presidente advirtió que formalmente hoy arrancarán las negociaciones, en el Gobierno hablan de que Argentina pedirá “un piso de 30 mil millones de dólares”.
Según pudo saber Clarín de fuentes oficiales, el jefe de Estado se decidió a entablar las conversaciones con la titular del FMI, Christine Lagarde, en una reunión que mantuvo antes de esa cumbre. Fue sólo con una parte de ese equipo económico, para “evitar filtraciones”.
Estuvieron allí el jefe de Gabinete Marcos Peña, los vices Mario Quintana y Gustavo Lopetegui y los ministros Nicolás Dujovne (Hacienda) y Luis Caputo (Finanzas).
Dujovne, quien ya se había reunido en privado con Lagarde, recibió el visto bueno del Presidente para cerrar un anuncio oficial.
En medio de la suba del dólar, Mauricio Macri anunció que negocia con el FMI “una línea de apoyo financiero”
Tal como admitió en público, el ministro se comunicó en la mañana de este martes con Lagarde y luego lo hizo el propio Macri. Esa conversación fue casi de protocolo: duró apenas tres minutos.
¿De cuánto será la línea de crédito que pedirá la Argentina? En el Gobierno aseguran que se trata de “un piso de 30 mil millones de dólares”, por el que se pagará una tasa de interés “mucho más baja” que la de mercado. “Es un crédito grande, que justifica pagar el costo político”, indicaron.