
“Prohibido prohibir”, “Seamos realistas, pidamos lo imposible” fueron algunos de los lemas principales que marcaron el discurso revolucionario entre abril y mayo de 1968 en Francia.
Nacido al calor del
movimiento hippie, la guerra de Vietnam, los movimientos de descolonización en África, entre otros fenómenos históricos, los actores del Mayo Francés tenían el anhelo de derribar el sistema capitalista y el orden hegemónico imperante para poder construir una sociedad más igualitaria.
