

Hace medio siglo, una revuelta estudiantil apoyada por una prolongada huelga general desafió al poder en Francia en busca de una transformación de la sociedad, un estallido
Varias generaciones confluyeron en su búsqueda por subvertir las viejas estructuras, el orden moral y cultural, un estallido que puso en duda las jerarquías, las costumbres y que se propagó por toda Francia e hizo temblar el reacomodamiento económico de Francia tras la Segunda Guerra Mundial.
Mientras el desempleo estiraba la brecha de desigualdad social y dejaba en la miseria a una gran parte de la población; la juventud, que había nacido después de la Segunda Guerra Mundial, pretendía ser escuchada e impulsar colectivamente cambios sociales para modernizar una sociedad regida por el autoritarismo patriarcal del presidente-general Charles de Gaulle, quien llevaba una década en el poder.