

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) reeligió hoy al presidente palestino, Mahmud Abbas, como su máximo líder, dio nuevos poderes a uno de sus órganos
de toma de decisiones y marginó a los últimos disidentes al término de una convención de cuatro días.
La sesión del CNP -teóricamente destinada a representar a todos los palestinos- cimentó el poder de Abbas, que, con 82 años, gobierna en Cisjordania pero no en la Franja de Gaza, y de su círculo íntimo.
Los críticos dicen que en ausencia de elecciones generales, la OLP sirve mayormente para dar una apariencia de legitimidad al gobierno cada vez más autoritario de Abbas en los enclaves autónomos palestinos de Cisjordania, una región ocupada por Israel.