

El Parlamento catalán, con mayoría independentista, aprobó hoy la reforma de la ley de presidencia que habilita la investidura a distancia y deja abierta la puerta para
designar al ex presidente Carles Puigdemont, quien se encuentra en Berlín esperando que la Justicia alemana decida sobre su entrega a España.
Sin embargo, el nuevo intento de los separatistas para destrabar la parálisis que envuelve a la región, que no logra formar gobierno tras los comicios del 21 de diciembre último, se encamina a chocar otra vez con el gobierno central del presidente Mariano Rajoy, quien advirtió que presentará un recurso ante la justicia para impedir su aplicación.
La reforma de la ley salió adelante con 70 votos a favor de los partidos independentistas y 64 en contra (Ciudadanos, socialistas, Podemos y Partido Popular).