

Marruecos anunció este martes por sorpresa la ruptura de su relación diplomática con Irán por la supuesta implicación, a través de su aliado, el movimento libanés Hezbollah,
en el entrenamiento, financiación y armamento del Frente Polisario, que lucha por la independencia del Sahara occidental.
Marruecos e Irán tuvieron relaciones muy complicadas desde la fundación de la República Islámica en 1979.
En este caso, el detonante fue cuanto menos inesperado: según Burita su gobierno tiene pruebas de la implicación de Irán.
Al menos un diplomático adscripto a la embajada de Irán en Argel fue el principal “mediador y facilitador” en la alianza establecida hace ahora dos años entre el movimiento chiíta Hezbollah y el Polisario, dijo el canciller a la prensa.