
representación en Diputados, algunos ayuntamientos, el Senado y el Parlamento Europeo, entre otros. Su líder, Albert Rivera, se acerca y aleja del oficialista PP de Mariano Rajoy para darle o quitarle estabilidad al Ejecutivo y hoy se reunirá con el mandatario argentino Mauricio Macri.

Pese a que Ciudadanos se autodefinió en 2007 como un partido de centroizquierda, pero sobre todo, opositor al nacionalismo catalán, y con un marcado sesgo liberal, tiene un perfil liberal y cercano al mundo empresarial, tanto en lo político como en lo económico.
En abril, el PP, que contaba con el apoyo de Ciudadanos, se vio en la encrucijada frente al caso de Cristina Cifuentes. La presidenta de la comunidad madrileña, sumida en un escándalo por irregularidades en torno a su título de máster universitario, quien debió renunciar, en parte, por las presiones del partido liderado por Rivera.
En busca de una nueva forma de representatividad en Cataluña, Ciudadanos apareció por primera vez en 2005 en Barcelona, en torno a un grupo de intelectuales que decían comprometerse a impulsar una nueva fuerza política en la región española, contrarios a los secesionistas, a quienes calificaron como “nacionalismo obligatorio”.

Recién un año después, Ciudadanos definió su estructura interna, su línea ideológica y eligió a su presidente, el abogado Albert Rivera. En septiembre de 2006, Rivera presentó su candidatura a las elecciones autonómicas de Cataluña. Ciudadanos se convirtió en la sexta fuerza política al ocupar tres escaños representados por Albert Rivera, José Domingo y Antonio Robles.
Pese a que Rivera asegurara que Ciudadanos únicamente se centraba en cuestiones relativas a los catalanes, en 2007 el partido se expandió hacia otras comunidades autónomas y en las elecciones municipales de ese año se presentó tanto en diversos municipios catalanes como también en Alicante y Salamanca.
En 2009, Roble y Domingo abandonan el partido en el Parlamento catalán, en oposición a la decisión de Ciudadanos de aliarse con el conservador partido europeo Libertas, en busca de una carrera electoral europea, para cuya candidatura eligieron llamarse Ciudadanos de España, que concluyó en un fracaso porque no lograron representación en la Eurocámara.
Recién en 2012 la formación política logró cosechar lo iniciado seis años atrás, al presentarse con Albert Rivera a la cabeza en las elecciones parlamentarias catalanas con el apoyo de figuras tanto de PSOE como del PP.
En 2015, y gracias a numerosas alianzas con partidos más chicos, logró convertirse en la cuarta fuerza política de España con 40 de los 350 diputados que componen el Congreso español. Ciudadanos también logró ser la cuarta fuerza en número de votos en Senado, pero sin lograr representación en el recinto, a excepción de la designada por los parlamentos autonómicos.

Tras las elecciones generales y ante las dificultades en España de formar gobierno, Ciudadanos firmó un pacto con el PSOE para apoyar la investidura de Pedro Sánchez, aunque sin lograrla, lo que en 2016 desembocó en una reñida puja que terminó con el PP de Mariano Rajoy al frente del Ejecutivo español.
En 2017, tras la declaración unilateral de independencia catalana, Ciudadanos, el PSOE y el gobierno nacional encarnado en el PP, aplican el artículo 155 de la Constitución española para tachar de ilegal el referéndum secesionista y quitar de sus cargos a todos los miembros del Gobierno de la Generalitat de Catalunya y llamar a elecciones. Por primera vez en democracia, un partido no nacionalista ganó las elecciones, pese a no alcanzar una mayoría de partidos constitucionalistas para formar gobierno.
Abogado de profesión y ex campeón juvenil de natación, Albert Rivera se hizo conocido en 2006 con su partido Ciudadanos y por ser el primer desnudo de la política española en un cartel electoral. Diez años después, buscó a presidir el gobierno de España convertido en el “líder del centro”.

Hoy, con 38 años, Rivera sigue siendo el presidente de Ciudadanos y fue diputado del Parlamento de Cataluña desde 2006 hasta 2015, cuando se presentó en las reñidas elecciones generales españolas que desembocaron en un segundo proceso electoral en 2016 y la crisis para formar gobierno que concluyó con el triunfo del PP de Mariano Rajoy.
Rivera es actualmente diputado en las Cortes Generales. Además, es un declarado opositor a los secesionistas catalanes. Especializado en Marketing político en la Universidad George Washington, cuenta con un máster en la Facultad de Derecho ESADE y es partidario del libre mercado aunque se declara progresista en lo social.
Con la universidad Ramón Llull (URL) ganó una liga de equipos de debate por toda España, en defensa de políticas liberales y subidas de impuestos, así como se opuso a recortes y fue un azote contra la corrupción. Su principal misión, no obstante, era ser la alternativa constitucionalista al PP en Cataluña.

Tras batallar en Cataluña y luego de un intento fallido por entrar en el parlamento español en 2008, Rivera decidió dar el gran salto al entender que la crisis de representatividad de los partidos tradicionales era una oportunidad. Las elecciones del 27 de septiembre de 2015 en Cataluña -en las que Ciudadanos superó a PSOE, PP y Podemos- le dio el impulso definitivo.
A pesar de haber instalado con éxito su imagen de dirigente de centro, fue etiquetado como el nuevo líder de la derecha y parde de la “renovación generacional” del PP, y un aliado natural del gobierno español con la potestad de decidir cuándo y hacia dónde inclinar sus apoyos.