
de hombre armados con fusiles y granadas, informaron autoridades y organizaciones humanitarias.

El país africano vive un complicado proceso de transición en el que se enfrentan grupos cristianos y musulmanes que libraron una sangrienta guerra civil de 2012 a 2014. En noviembre de 2015, el papa Francisco visitó la capital, Bangui, donde hizo un llamado a la unidad nacional, pero las tensiones volvieron a estallar a fines de 2016.
El ataque a la iglesia de Bangui, que ocurrió mientras el país africano celebraba el Día del Trabajador, tuvo lugar en el límite del barrio PK5, predominantemente musulmán, cuando desconocidos dispararon durante la celebración de un cónclave anual en la iglesia católica de Nuestra Señora de Fátima, que en 2015 ya había sufrido otro atentado.