

Un niño de 11 años fanático de los dinosaurios encontró el mes pasado restos fósiles de animales prehistóricos durante un paseo por el río Salado, en el
Se trata de Guillermo Fariña, quien reside a dos cuadras del Salado, donde tan sólo en los primeros tres meses del año fueron hallados más de 300 restos fósiles de la megafauna que habitó la región hace más de 10 mil años.
La zona del río Salado dejó al descubierto el tesoro paleontológico que guardaba tras las inundaciones que afectaron la región en los últimos 3 años, y comenzaron a encontrarse restos de gliptodontes, tigres “dientes de sable”; stegomastodon (elefante de las pampas); macrauchenias, perezosos gigantes como el megaterio, equus neogeus, pariente del caballo actual y similar al mismo, y toxodon, entre otros.
Estos hallazgos generaron un “boom paleontológico” entre los pobladores de Junín, ya que eran ellos, en sus recorridas, paseos y pesca en el Salado los que descubrían los fósiles de esos animales, gran parte de ellos representados en la película infantil La Era de Hielo.
Uno de esos juninenses fue Guillermo, quien en marzo último cuando paseaba cerca del río con sus padres Rita y Miguel, observó un hueso que de inmediato le llamó la atención.
“Era un fémur de un toxodón”, explicó a Télam Guillermo con sencillez y naturalidad, como si todos supieran lo que él sabe de ese animal prehistórico: que era una especie de hipopótamo gigante que habitó en esa región hace más de 10 mil años.