

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy no querer interferir en la investigación sobre si Rusia lo ayudó a ganar las elecciones, pero agregó que
podría cambiar de opinión, en medio de especulaciones de que tiene intención de despedir al fiscal especial del Rusiagate.
En una llamada telefónica al canal de noticias Fox, uno de los más afines al presidente, Trump dijo que la investigación del fiscal Robert Mueller es “una vergüenza” y volvió a criticar duramente al FBI por haber allanado propiedades de su abogado Michael Cohen y de su ex jefe de campaña, Paul Manafort.
“Estoy muy decepcionado de mi Departamento de Justicia. Pero debido al hecho de que la investigación continúa, y creo que entenderán esto, he decidido que no quiero involucrarme”, dijo.