

Se trata de una de las sentencias más esperadas de los últimos tiempos debido a que el caso conmocionó a la sociedad española y además se convirtió
en emblema de la lucha feminista después de que durante el juicio parte de la prensa pusiera en duda la declaración de la víctima.
El fallo fue recibido con indignación en las puertas del tribunal con gritos de “¡No es abuso, es violación!” por parte de un grupo de manifestantes forcejearon con las fuerzas policiales.
La sección segunda de la Audiencia Provincial de Navarra, en el norte de España, consideró probado que los cinco acusados, todos jóvenes sevillanos, entre ellos un ex Guardia Civil y un ex militar, “abusaron sexualmente de forma continuada, con acceso vaginal y carnal” de la víctima, una madrileña de 18 años.