

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, descartó hoy connotaciones extremistas contra “la seguridad nacional” al atropellamiento masivo con una furgoneta en el centro de la ciudad
de Toronto que ayer costó la vida a 10 personas y causó heridas a otras 15.
“La investigación continúa pero es bastante claro que no hay conexión con la seguridad nacional”, afirmó durante una rueda de prensa en Ottawa.
Trudeau consideró que “llevará tiempo” entender las razones por las que el supuesto autor, Alek Minassian, detenido poco después del incidente, decidió arrollar a las personas en la principal arteria de Toronto, apuntó la agencia española de noticias EFE.