
hasta ahora, una opinión muy diferente sobre un dictador al que alguna vez calificó de “loco” y de “hombrecito cohete”.

Estados Unidos y Corea del Norte han estado negociando la celebración de una cumbre entre Trump y Kim este mes o el próximo para tratar de llegar a un acuerdo que ponga fin al programa nuclear militar norcoreano, que desde hace más de 15 años es fuente de gran preocupación y objeto de una fuerte disputa internacional.
Trump, quien en días reciente ha adoptado un tono marcadamente optimista sobre la situación, dijo hoy que Estados Unidos y Corea del Norte han estado manteniendo “buenas discusiones” de cara al encuentro, que sería el primero de la historia entre los líderes de los dos países. “Se nos ha dicho directamente que ellos querrían celebrar la reunión lo más pronto posible. Creemos que eso es algo grandioso para el mundo”, dijo Trump en la Casa Blanca junto a su par francés, Emmanuel Macron. “Kim Jong-un ha sido realmente muy abierto y, creo, muy honorable, en todo lo que estamos viendo”, declaró.

Trump admitió que Corea del Norte no ha cumplido promesas previas, pero dijo que las medidas contundentes adoptadas por su gobierno -incluyendo sanciones y una campaña de presión internacional- terminaron forzando al régimen comunista a sentarse a negociar. El presidente, una vez más, dijo estar dispuesto a “abandonar la mesa” si las negociaciones no fueran productivas o si Corea del Norte no demostrara buena fe.