
Pero el hecho es real y ha conmovido los cimientos de la política internacional, porque el mundo ha pasado de estar al borde de un enfrentamiento nuclear, producto del crecimiento atómico de Corea del Norte, a una etapa de distensión.
La reunión entre el presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el líder norcoreano Kim Jong-un, prevista para el viernes 27, viene precedida por la decisión de Corea del Norte de no realizar más pruebas nucleares y de lanzamiento de misiles.
Pero no solo Moon y Kim van a reunirse en el poblado de Panmunjon, en la zona desmilitarizada que divide a las dos Coreas en el paralelo 38, sino que también Donald Trump prepara su equipo diplomático para una cumbre con el líder norcoreano, probablemente para mayo o principios de junio.