El gobierno porteño dictó la conciliación obligatoria en medio del conflicto entre el Sindicato de Choferes de Camiones y las empresas de recolección de residuos. Esta medida se dio luego de que la Ciudad amaneciera con una significativa acumulación de basura en distintos barrios, por una protesta del gremio en reclamo de un bono de 9500 pesos.
La pulseada fue un epílogo de la protesta del gremio de Camioneros convocada para el próximo 21.
La conciliación obligatoria, dispuesta por la subsecretaría de Trabajo, fijó una audiencia para el jueves próximo, un día después de la movilización que promueve Hugo Moyano , líder del gremio.
La conciliación tuvo lugar en la Ciudad antes de que se plegaran al reclamo con trabajo a reglamento -tal como habían anunciado- las ramas de transporte de caudales y de combustibles del gremio de los Camioneros. En tanto, en algunos municipios de la provincia de Buenos Aires el conflicto continuaba y la recolección de residuos se encontraba paralizada.
Desde el viernes a la noche el Sindicato de Choferes de Camiones trabajaba a reglamento en la recolección de residuos en la Ciudad y en municipios de la provincia de Buenos Aires.
El conflicto con los recolectores de residuos aumentó la tensión a pocos días de que se desarrolle la marcha convocada por Moyano contra el Gobierno, que apoya un solo sector de la CGT: el de Juan Carlos Schmid .
En las calles porteñas se hizo notorio el efecto del trabajo a reglamento que los recolectores realizaban desde anoche, con contenedores rebalsados de residuos que, en muchos casos, invadieron las veredas, como en varios sectores de la avenida Belgrano y en numerosos municipios de la provincia.

El conflicto con los recolectores de residuos aumentó la tensión a pocos días de que se desarrolle la marcha convocada por Moyano contra el Gobierno Fuente: Télam – Crédito: Ramiro Gómez
fuente lanacion

