Reclaman una baja de las comisiones y un acortamiento de los plazos para acr los pagos; los emisores de tarjetas, en cambio, sostienen que el servicio que prestan es de los más baratos del mundo y que los tiempos de acreditación son cortos
Pese a la nueva gestión en la Casa de Gobierno y el cambio de modelo económico, algunos problemas se presentan de manera recurrente en la Argentina. Anteayer por la tarde, una asamblea plenaria de Cecha, la confederación que reúne a los dueños de estaciones de servicio de casi todo el país, decidió suspender paulatinamente a partir del 1º de enero próximo el uso de tarjetas de crédito para pagar las cargas de nafta y gasoil, por lo que los automovilistas deberán recurrir al débito o al efectivo para cancelar la compra, en una época en que suelen faltar los billetes por las Fiestas. Inicialmente, la aplicación de la medida implicará una restricción por horas y durante los fines de semana.
Es un golpe de timón por parte de los dueños de las bocas de expendio para llamarles la atención a Prisma (la empresa dueña de Visa , Banelco, Pagomiscuentas y Monedero, entre otras marcas) y a las tarjetas de crédito en general con vistas a que les reduzcan las comisiones que deben pagar los expendedores, así como también los tiempos de acreditación de los fondos.
“Las comisiones que les pagamos a las tarjetas representan entre un 15 y un 20% neto del total de nuestro margen de ganancia sobre la venta de combustibles. A eso se le suma un 30% más que nos retienen impositivamente. Si bien es un costo financiero, en muchos casos se transforma en económico, porque las estaciones de servicio tenemos constante saldo a favor en impuestos, sin posibilidad de utilizarlo”, explicó Carlos Gold, presidente de Cecha.

