El británico Neil Hopkins tiene más de 30 años de experiencia. Qué habría pasado con la nave y de qué manera se la podría recuperar. Por María Laura Avignolo
¿Cómo se puede rescatar el submarino ARA San Juan, de las profundidades del Océano Atlántico, cuando no se sabe dónde está y aparentemente hubo una implosión a bordo? La OTAN tiene un sistema de recuperación de submarinos en un proyecto tri-nacional que incluye a Francia, Gran Bretaña y Noruega. El sistema se llama NSRS y fue puesto en servicio en 2008. Se trasporta en forma aérea a cualquier lugar del mundo, en una emergencia de un submarino, aunque está basado en Escocia. El británico Neil Hopkins, submarinista él mismo por 31 años, tiene larga experiencia en el Ministerio de Defensa británico y en la flota británica en Vanguard Class,Trafalgar Class y Swiftsure Was. Especialista en rescate de submarinos, forma parte de ese mecanismo con su empresa Sonistics. Dialogó en Gran Bretaña con Clarín, solidarizándose con los tripulantes y sus familiares.

Neil Hopkins, de Sonistics, trabaja en el sistema de rescates de la OTAN.
–¿Cuándo un submarino está en dificultades? ¿Cuándo es el momento en que debe comenzar a ser buscado?
–Si un submarino estuviera en dificultades en el lecho marino, hay maneras en que se puede comunicar, por medio de mensajes de emergencia. O mecanismos similares que pueden alertar a las autoridades operantes en materia de submarinos que ha habido algún tipo de accidente y que el submarino está en problemas y puede estar en el lecho marino. Eso alertaría. Hay una asociación para escape y rescate de submarinos, que está compuesta por muchas armadas alrededor del mundo y allí tienen expertos. El sistema de rescate está en Estados Unidos, Brasil. El tiempo esperado para entrar en escena y empezar operaciones de rescate es 72 horas.
–Pero cuando usted no tiene una ubicación para su desaparición, ¿cómo lo encuentra?
–Los barcos se destinan a la zona. En este caso hay muchos barcos de distintas marinas. Algunas de las fuerzas de rescate tendrán cosas como el dispositivo del sonar y tendrían un método de búsqueda. Si no hubiera comunicaciones desde el submarino, usarían la última posición y la ruta proyectada del submarino, y establecerían un método de búsqueda.
–Entonces cuando usted lo localiza, ¿cuál es el próximo paso?
–También se emplean aeronaves para intentar localizar el submarino. Una vez que el submarino fue localizado, en el lecho marino, las fuerzas enviarían vehículos operados de manera remota, para mirar el submarino, establecer su estado. Si está en el lecho marino, si está vertical, si está invertido, si las escotillas de rescate están despejadas y disponibles para los vehículos de rescate que vendrían luego. Inicialmente establecerían el estado material del submarino en el lecho marino para después decidir los próximos pasos.

Una de las últimas fotos del submarino ARA San Juan.
–Aparentemente hubo una implosión a bordo del submarino. ¿Cuáles pueden ser las consecuencias en un operativo de rescate?
–Algo similar ocurrió con Kursk, el submarino ruso. Hubo una explosión en el extremo del Kursk. Por la forma en que están construidos los submarinos, el submarino tiene dos compartimentos. Cualquier explosión dentro del submarino puede estar confinada a un compartimento, en donde estarían los daños. Eso puede significar que el otro compartimento todavía tiene sobrevivientes. Entonces, se establecería el daño desde afuera. Quiero decir, resultaría bastante evidente que si la explosión no hubiera estado contenida dentro del submarino, habría algo de daño en alguno de los extremos.
–En esa implosión en el submarino, ¿cuál es el riesgo?
–Además del daño físico causado por la explosión, si hubiera dañado la estructura presurizada, eso llevaría a una inundación catastrófica de ese compartimento en particular. La otra cosa que podría ocurrir es que podría haber un incendio. Y un incendio en un submarino no es algo bueno, porque se pierde la atmósfera del submarino. Algo que se controlaría normalmente, dentro de ciertos límites. Entonces un incendio, una explosión, seguida de un incendio, es algo malo. Si rompe la estructura presurizada causa una inundación.
–Es el final.
–Dije que es un submarino de dos compartimentos. Entonces siempre existe la posibilidad. En el caso del Kursk, hubo una explosión catastrófica en uno de los extremos, y hubo personas que sobrevivieron en el otro extremo, por un período de tiempo. Desafortunadamente, las fuerzas de rescate no llegaron a tiempo. Entonces el submarino pereció en ese caso. Mi modo de verlo es que siempre hay esperanza hasta que se puede decir sin ninguna duda que todos han fallecido. Siempre hay una posibilidad de que alguien haya sobrevivido, en un extremo o el otro. Será claro cuando el submarino será encontrado, no tengo ninguna duda. Esperemos que esto ocurra. El estado del submarino podrá ser determinado por los vehículos subacuáticos, y después ellos sabrán. Uno sabrá y las familias sabrán.

