La empresa Arfinsa, del Grupo Bemberg, le pagó una comisión de $7.700.000 a Jaureguiberry Asesores Inmobiliarios. Esta “comisión” fue pagada vía convenios que según muestra documentación obrante en la causa, habrían sido realizados por Rafael Mallo, presidente del Club Americano de Buenos Aires. Las inmobiliarias solo utilizan un mandato de venta donde se pauta la comisión, en este caso, se apelo al abogado Mallo para que redactara el convenio marco que dio sustento al entramado o ingeniería, que permitió la curiosa operación. TNA
Los documentos de la compra irregular del edificio de la Procuración que reveló Infobae
A comienzos de abril, Infobae publicó la factura emitida por Juan Carlos Thill que daba cuenta de que había cobrado $3 millones en concepto de comisión por su asesoramiento a la compañía Arfinsa y a la inmobiliaria Jaureguiberry en el marco de la licitación para la compra de un edificio para la Procuración General de la Nación.
La intervención de Thill en esta operación, que se realizó en los primeros meses de la gestión de la ahora procesada procuradora Alejandra Gils Carbó, resultó llamativa, ya que el comisionista es medio hermano de Guillermo Bellingi, el subdirector general de Administración de la Procuración, y que tuvo un rol clave en la licitación para la compra de un nuevo edificio que ganó Arfinsa.

Esta información fue clave para que avanzara la causa por la que hoy el juez federal Julián Ercolini procesó a Gils Carbó, quien es considerada coautora del delito de “administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública“. Además, el juez ordenó un embargo sobre sus bienes por $7 millones.

Gils Carbó, que había sido indagada por Ercolini a fines de octubre pasado, había cargado la responsabilidad sobre un funcionario a su cargo por la compra de un edificio de la calle Juan Domingo Perón 667, donde tiene su sede la Procuración, y el cual se pagó $43.850.000 en 2013.

La empresa Arfinsa –del Grupo Bemberg– le pagó una comisión de $7.700.000 a Jaureguiberry Asesores Inmobiliarios por asesoramiento y ésta a su vez pagó $3 millones a Juan Carlos Thill, un productor de seguros y quien es medio hermano de Guillermo Bellingi, este último subdirector general de la Procuración en el momento de la licitación del edificio.

Según la acusación, la licitación estaba previamente planificada y direccionada hacia la compra de ese edificio y, en ese sentido, los investigadores evalúan una serie de contactos entre los acusados interesados en el inmueble.

En su descargo por escrito, al que le sumó las preguntas que hizo el juez Ercolini y el fiscal Eduardo Taiano, Gils Carbó aseguró que ella no cobró comisión alguna y que Bellingi “defraudó” su confianza.


