Según el fiscal, quiso quedarse con la empresa que imprime dinero.
Amado Boudou enfrenta ya la segunda audiencia del juicio oral por la compra de la calcográfica Ciccone. Sobre él pesa la acusación del fiscal del tribunal Marcelo Colombo quien señaló que el ex ministro de Economía quiso quedarse con la imprenta más grande del país y con capacidad para imprimir dinero, junto a su amigo José María Núñez Carmona y Alejandro Vandenbroele, a quien señalan como testaferro. En la Sala AMIA se retomó el juicio a las 9.30, con la presencia del ex vicepresidente de la Nación.

El ex vice de Cristina Kirhner nuevamente en el banquillo de los acusados. Foto Pedro Lázaro Fernández.
El fiscal del juicio está decidido a demostrar a lo largo de las audiencias, que la maniobra se realizó “a partir de una situación económica que estaba viviendo la empresa Ciccone, que estaba en quiebra. Es decir, ahí está el entramado de lo que fue este arreglo que en definitiva implicó el traspaso del 70 por ciento de las acciones a The Old Fund que estaba comandada visiblemente por Vandenbroele”.
Así, la hipótesis que la fiscalía busca probar en este juicio es que “detrás de él estaban Núñez Carmona y Boudou”.
En el arranque del proceso, el abogado del ex vice, Eduardo Durañona, pidió la nulidad del juicio y apuntó, aunque sin nombrarlo, a la supuesta responsabilidad del ex jefe de la AFIP Ricardo Echegaray en la maniobra. El letrado hizo referencia a la causa que investiga el rol de la AFIP en la reestructuración de la deuda de Ciccone.
Hoy el TOF 4 integrado por los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela Núñez Íñiguez, retomará el juicio dando lugar al planteo de las cuestiones preliminares de dos de las defensas que no lo hicieron durante la primera audiencia: la de Rafael Resnick Brenner y Alejandro Vandenbroele. En ambos casos solicitaron más plazos ya que asumieron las respectivas representaciones hace poco.

Amado Boudou enfrenta su segundo juicio oral y público. Foto Pedro Lázaro Fernández.
Así, el tribunal comenzará la segunda audiencia dando lugar a dichos planteos y según lo que se requiera, se pasará a un cuarto intermedio: las partes acusadoras y el fiscal deben expedirse sobre los planteos realizados.
Cuando el fiscal Jorge Di Lello pidió la elevación a juicio oral, sostuvo que la ex Ciccone pasó a manos de Núñez Carmona a través de Vandenbroele, nombrado en el fondo de inversión.
Entre los imputados está Nicolás Ciccone, Rafael Resnick Brenner (ex funcionario de la AFIP) y César Guido Forcieri (ex integrante del ministerio de Economía)- todos ellos fueron parte de la operación que permitió que la ex Ciccone, única empresa con capacidad para imprimir billetes, quedara en manos del entorno del ex vice.
La justicia determinó que Boudou junto a Núñez Carmona, “habrían adquirido la empresa quebrada y monopólica Ciccone Calcográfica, a través de The Old Fund y de Vandenbroele”. Esta firma -accionista mayoritaria de la imprenta- se usó para “facturar un negocio por la reestructuración de la deuda pública de Formosa”.

Alejandro Paul Vandenbroele durante la primera audiencia del juicio por la compra de Ciccone. Foto Pedro Lázaro Fernádez.
El objetivo de la operación era “contratar con el Estado la impresión de billetes y documentación oficial”. No sólo imprimió las boletas electorales en 2011, sino que en abril del 2012, el Gobierno de Cristina contrató a Ciccone para imprimir 160 millones de billetes de cien pesos, por un costo de $ 140 millones.
El ex vice está acusado de “abuso de autoridad violación de los deberes del funcionario público, negociaciones incompatibles y malversación de caudales públicos”. La pena en concurso que enfrentaría podría variar entre uno a doce años de prisión.
fuente clarín

