Quiénes fueron los jefes comunales que perdieron. En qué comunas ganó otro signo político.
El paradigma que reza que “nadie es dueño de los votos” se vivió con intensidad en el conurbano bonaerense. Más allá de la paridad entre Cristina Kirchner y Esteban Bullrich, que significó una vez más una derrota para las encuestadoras, en varios de los viejos bastiones del peronismo y en los distritos conquistados por Cambiemos en 2015 la ciudadanía se expresó de manera desigual. Y sorpresiva, con comportamientos que dejaron atónitos a dirigentes locales y nacionales.
En la disputa por ampliar la propia fuerza en la Cámara baja, Unidad Ciudadana sufrió un significativo corte de boleta en la lista de diputados encabezada Fernanda Vallejos. En el resultado general, Cristina Kirchner obtuvo el 34,11% para senadores, mientras que Vallejos alcanzó el 32,37 por ciento. En el conurbano, el kirchnerismo perdió casi 110 mil sufragios. El dato importa ya que para obtener una banca de diputado nacional se necesitan 368.422 votos. Cada voto vale.
Las intendencias donde el kirchnerismo, proporcionalmente, tuvo cortes de boleta mayores fueron las de Lomas de Zamora (-3,08%), José C. Paz (-2,9%) y Moreno (-2,8%). Si bien es difícil determinar a quién pudieron ser transferidos esos votos, una hipótesis sorprendente es que parte de ellos haya migrado a Graciela Ocaña, de Cambiemos, ya que 1País y Cumplir prácticamente mantuvieron porcentajes similares entre las dos categorías nacionales. La lista liderada por Ocaña superó a la de senadores del mismo espacio por un muy estrecho margen (poco más de 26 mil votos, un 0,39%).
Por su lado, la coalición de Sergio Massa y Margarita Stolbizer tuvo una caída generalizada en el conurbano. Donde cosechó la menor cantidad de votos como senador nacional fue en Vicente López (12,54%) y Florencio Varela (12,83%). En comparación con 2015, los mayores retrocesos se produjeron en distritos de Unidad Ciudadana, como Malvinas Argentinas (-16%), La Matanza (-8%) y Merlo (-9%). Uno de los golpes más sentidos fue San Miguel (-13%), uno de sus antiguos baluartes perdidos en estos dos años a raíz de la fuga de su máximo dirigente local, Joaquín de la Torre, un ex massista que dejó la intendencia para sumarse al equipo de la gobernadora María Eugenia Vidal, primero como ministro de Producción, y luego como ministro de Gobierno provincial. Para De la Torre, el pase fue inocuo en términos de votos municipales.

Los intendentes que se jugaron por sus jefes y perdieron
Cristina Kirchner ganó en algunos distritos donde gobiernan fuerzas opositoras. Se impuso en la randazzista Hurlingham (35%), y en distritos como Lanús, Pilar (36%) y Quilmes (37%), de Cambiemos. Los intendentes oficialistas cayeron en comparación hace dos años, a excepción del intendente de Lanús, Néstor Grindetti, que mantuvo algo de su cuota de poder a nivel municipal, ya que se impuso en el primer lugar. Pero la caída es sensible: en 2015, Cambiemos se había impuesto categóricamente con Nicolás Ducoté en las intendencias de Pilar y Martiniano Molina en Quilmes, cuando habían obtenido el 46 y 44 por ciento respectivamente.
En tanto, Esteban Bullrich se impuso en Ituzaingó, territorio del intendente de Alberto Descalzo de Unidad Ciudadana, con el 34% en senadores y 33% para los comicios locales. Descalzo pagó su adhesión a Cristina Kirchner, luego de que el jefe comunal obtuviera el 37% hace dos años.

Cambiemos también consiguió la victoria en San Martín, distrito bajo la influencia de Cumplir. Parte de la fuga de los votos de la lista del intendente Gabriel Katopodis se produjo hacia el kirchnerismo, que registró el 34% de los votos en la categoría senador nacional. A nivel municipal, el randazzismo obtuvo en el distrito 16 puntos, contra la lista de Unidad Ciudadana, que avanzó con el 29,9 de los sufragios, y contra el macrismo que obtuvo el 32 por ciento. En 2015, Katopodis se había alzado con la intendencia logrando 40 puntos. Al igual que “Juanchi” Zabaleta, de Hurlingham, los lugartenientes de Florencio Randazzo no pudieron revertir localmente la tendencia del candidato a senador.
En la massista San Fernando, Esteban Bullrich cosechó el 30,5% de los votos, pero se mantuvo a una escasa distancia con Kirchner (28%) y Sergio Massa (28%) en la categoría de concejales. El joven subsecretario de Gobierno y Asuntos Municipales bonaerense Alex Campbell obtuvo el segundo lugar, con el 26%. Además, hubo un sensible corte de boleta en la fuerza 1País para la categoría municipal, donde Analía Medina, quien responde a Luis Andreotti, cosechó 34,15 puntos. El jefe comunal no sufrió tanto el retroceso.
En Tigre, en tanto, Sergio Massa se impuso en la categoría de senadores con un triunfo ajustado, con el 29,81% por sobre Esteban Bullrich, quien sacó el 29,47 por ciento. El intendente massista local, Julio Zamora, padeció una caída en comparación a dos años atrás, cuando obtuvo 44 puntos en la competencia por la comuna: la lista de concejales de 1País consiguió iguales guarismos a los de su jefe político, en torno al 29 por ciento.

En general, los distritos de la tercera sección electoral (como Avellanada, Almirante Brown, La Matanza, Ensenada, entre otros) apostaron por Cristina Kirchner y mantuvieron su buen desempeño y un alto caudal de votos, si bien cayeron en términos proporcionales por tratarse de una elección legislativa, donde el voto está menos concentrado. Sin embargo, la victoria del Unidad Ciudadana no fue lo contundente como se esperaba y Cambiemos logró acortar la diferencia, en parte, por la transferencia de los votos que hubo desde el massismo si se compara los resultados contra los de 2015.
Aunque no definen la contienda de fondo, se produjeron otros datos que llaman la atención. En el partido de Ensenada, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) obtuvo el cuarto lugar al superar la lista de Randazzo, con porcentajes de entre el 4,8 y 5 por ciento, según la categoría. La misma posición obtuvo en las categorías en Tigre, mientras que la alianza trotskista se posicionó por encima de Cumplir en Vicente López, pero únicamente en la categoría de Diputados.


