Efectivos de la PFA allanaron un local en San Telmo, donde hallaron cascos, gorros, cuchillos y medallas, todos con simbología del régimen de Adolf Hitler
Apenas 20 días después del hallazgo de un “tesoro nazi” en manos de un anticuario de Beccar, la Policía Federal secuestró otra colección de objetos con simbología del Tercer Reich de Adolf Hitler en una galería del barrio porteño de San Telmo.
El operativo, a cargo de la División Unidad de Investigación de Conductas Discriminatorias de la PFA, se llevó a cabo en el local 3 de la Galería Inmaculada Concepción, ubicada en Defensa 845. El comercio se llama Militaria J. B de Molay.

En el local de antigüedades había exhibidas para la venta al público cuatro cascos, cinco gorras, un birrete, cinco dagas, dos cuchillos, cinco hebillas, un lienzo y 53 medallas, “todas con simbología nazi, a saber cruz esvástica (algunas tapadas), cruz de hierro y águila imperial”, informó la PFA.

Aníbal Brunet, a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nro. 22 de la Ciudad, pidió que se secuestren todos los objetos constitutivos de delito; la identificación del propietario del lugar; la clausura del local; y que esa persona sea notificada para que se presente en calidad de imputado dentro de las 48 hs en sede de dicha Fiscalia.
Además del local en la galería de San Telmo, Militaria J. B de Molay tiene un sitio web donde tiene un catálogo con todos los productos, y algunos de ellos tiene los precios. Por ejemplo, un cortaplumas F. Herder cuesta USD190; una daga de “principios del siglo XX”, USD500; una bayoneta “de bomberos para tropa”, USD 380, y una del “ejército alemán”, USD300.

Si bien todavía no se sabe si los objetos son originales o réplicas, los precios a los que se comercializaban son similares a los que cuestan otras antigüedades en los Estados Unidos, que tiene un gran mercado de anticuarios.

En diálogo con Infobae, el presidente de la DAIA Ariel Cohen Sabban aseguró que “en cualquier hecho que afecte a la comunidad judía argentina, la DAIA se va a presentar como querellante ante la Justicia porque se siente víctima de un delito”.
Cohen Sabban se refiere al mismo motivo por el que la entidad comunitaria solicitó impulsar la investigación del caso del “tesoro nazi” hallado en Beccar. El camino judicial que buscará recorrer la DAIA consiste en acusar al dueño del comercio de violar la ley 23.592, que regula los actos discriminatorios, ya que poseer este tipo de objetos no constituye un delito en sí mismo.

