La divisa se vende a $16,08 en el promedio de bancos públicos y privados. Es la tercera suba consecutiva, pero la crisis política en Brasil impacta con fuerza en la jornada
Mientras que la Bolsa porteña no resiste el golpe que recibe por el escándalo de corrupción de Brasil, el dólar en la Argentina no se queda atrás. En el arranque de la jornada, la divisa se dispara 36 centavos y se vende a $16,26 en la City porteña, según el promedio de bancos que realiza el Banco Central (BCRA) y actualiza tres veces por jornada.
Entre los bancos privados, la cotización más alta es del ICBC, que vende la divisa a $16,40, mientras que la más baja es la del Patagonia, que ofrece la divisa a $16,05 para la venta. El dólar acumula una tercera jornada consecutiva de suba, pero esta vez es la fuerte devaluación del real brasileño que impacta en el mercado local.
Para la compra, la divisa en el segmento minorista se negocia a 15,83 pesos. Por su parte, en el segmento mayorista, el dólar sube hasta los $16,04 mostrándose en sintonía con lo que sucede en el resto de las monedas vecinas. El dólar contado con liqui avanza 10 centavos y se vende a $15,72 en el mercado.
La crisis política en Brasil impacta con fuerza en los mercados de América Latina, luego de que se conociera en la noche del miércoles un audio en el cual el presidente de ese país, Michel Temer, avaló el pago de coimas de un empresario a un potencial testigo en la investigación del Lava Jato, el mayor escándalo de corrupción en Brasil.
Pero más allá del impacto en la región que se verá en los mercados, la economía argentina es clave en este entramado. Es que una crisis política en el principal socio económico y comercial del país derivaría en un enfriamiento en la mayor economía del Mercosur, y en consecuencia, perjudicaría a la Argentina.
El impacto en los mercados hizo que se suspendiera la licitación de hoy de la provincia de Buenos Aires.
“Vamos a tener que recalcular las mejoras del país vecino y que ya descontábamos que iban a impulsar a la economía argentina. Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos, porque la realidad es que en Brasil, la clase política no está lo suficientemente limpia”, aseguró Pablo Repetto, director de Rubinstein y Asociados, en Portfolio Personal.

