El Papa no recibirá más a políticos argentinos hasta después de las elecciones de octubre. Lo anunció ayer, después de reunirse con el Pontífice, la canciller Susana Malcorra, quien contó que Francisco le dijo que iba a ser la última persona que iba a ver porque quiere quedarse “al margen” del proceso electoral de su país.
“Hablamos del hecho que tenemos un año electoral, que siempre agrega una dimensión adicional de la Argentina y en ese contexto me dijo que siendo yo la canciller, era la última persona que recibía hasta que pasaran las elecciones”, reveló Malcorra. “Y con esto quiero poner fin a las especulaciones de la visita del presidente Macri, que nunca estuvo planeada, tal como salió en algunos medios.
“Su Santidad fue claro en decirme que se va a mantener muy prescindente, muy al margen de todo este proceso, por lo cual de acá hasta pasadas las elecciones no va a tener ninguna visita oficial”, agregó Malcorra, en un encuentro con periodistas en la embajada argentina, al final de una intensa jornada romana.
Previamente, la canciller inauguró una muestra sobre la inmigración italiana a nuestro país y, en especial, de la familia Bergoglio, en el Instituto Ítalo-Latinoamericano. Después de su paso por el Vaticano, donde también se reunió con el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, tuvo un almuerzo con su par italiano, Angelino Alfano, y cuatro importantes empresarios italianos. Al margen de clausurar, con la firma de un memorándum, el trabajo de una comisión mixta que evaluó la relación bilateral, la reunión con Alfano sirvió como antesala de la visita de Estado que hará al país el presidente italiano, Sergio Mattarella, la primera en 16 años, del 7 al 10 de mayo.
La reunión con Francisco en el Palacio Apostólico duró una hora y no hubo fotos, por ser de carácter privado. Se repasaron temas internacionales, regionales y se habló también de la Argentina, contó Malcorra, única vocera del encuentro. “Fue una reunión muy buena, fructífera y positiva”, dijo la canciller, quien admitió que le hizo al Papa “un repaso del trabajo que estamos haciendo, tratando de avanzar en la agenda fundamental, que es la eliminación de la pobreza a través de la generación de empleo sustentable”.
Contó que le hizo al Papa “una actualización”, ya que estuvieron recientemente Jorge Triaca (ministro de Trabajo), Carolina Stanley (Desarrollo Social) y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal). Y le dio detalles sobre la reunión de ministros de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que se hará en Buenos Aires en diciembre, así como la del G-20, en noviembre de 2018.
Preguntada por LA NACION si se habló del proceso electoral, Malcorra contestó que fue ella quien trazó un pantallazo de la situación. “Le conté que habíamos tenido momentos complejos en los tiempos recientes, que estábamos convencidos de que era un año del que íbamos a salir, como la Argentina, fortalecidos, pero que entendíamos que iba a ser un año complejo. Él me escuchó y asintió”, agregó.
Durante el cara a cara, no se habló del tan esperado viaje del Papa a su tierra, que muchos esperan que ocurra el año que viene. “El Santo Padre ha sido invitado en reiteradas ocasiones. La invitación a la Argentina está abierta y el viaje se hará en el momento en que el Santo Padre juzgue oportuno y en función de su agenda, que es muy amplia. Así que ni siquiera toqué el tema”, reveló.
Acerca de la relación entre el Gobierno y el Papa, Malcorra aseguró que “nunca estuvimos tan mal como se describió”. Y subrayó que “la relación con el Papa desde la Argentina siempre es compleja porque los argentinos nos apropiamos del Santo Padre. Mi conversación de hoy con él reconfirmó cuánto él se ocupa y preocupa del resto del mundo, no sólo de la Argentina”.


