El empresario kirchnerista fue trasladado a la Clínica Los Arcos. Según los médicos, su situación es “estable”. Por Lucía Salinas
El empresario kirchnerista Lázaro Báez fue trasladado desde la cárcel de Ezeiza a una clínica privada por una “arritmia severa” que fue detectada por los médicos del penal. Báez permanecerá internado para realizarse una serie de estudios. Los médicos esperan que en función de los resultados, mañana regrese a su lugar de reclusión.
El socio comercial de Cristina Kirchner presentó “una arritmia atípica” y por eso se le están haciendo una serie de estudios a modo preventivo. “Entró caminando al camión de traslado y va a quedar internado en un sector apartado”, señalaron a este medio fuentes oficiales. La medida de que permanezca en la clínica durante esta noche fue tomada debido a su “condición de detenido”, ya que fue trasladado con custodia al centro de asistencia médica y debe estar apartado de otros pacientes para todos los estudios coronarios requeridos.
Báez ya había sido tratado en la cárcel por esa dolencia, que padece desde antes de su detención. Con chequeos habituales que tratan este cuadro, los médicos detectaron una serie de sintomatologías que ameritaban “una serie de estudios más a fondo”. Fue por ello que se solicitó su trasladado a la clínica Los Arcos, en Palermo. Fuentes médicas le informaron a Clarín que su situación es “estable” y que no reviste mucha gravedad.
El empresario K sufrió un cuadro arritmia con parámetros “fuera de lo habitual”. “Se le hincharon los pies y no mostró un buen semblante”, según confiaron las fuentes. Ante esta situación, el personal médico del Servicio Penitenciario Federal pidió un control externo.
Para trasladar al empresario preso en Ezeiza desde abril del año pasado, se le pidió autorización intervino la Justicia. Según pudo saber Clarín, el juzgado de Lomas de Zamora anotició informalmente al juzgado de Casanello del traslado a la unidad coronaria de Los Arcos, pero no confirmaron aún el ingreso de un pedido específico por el cuadro que presentó Báez.
La familia del empresario K permanece en Río Gallegos. Hoy al mediodía Norma Calismonte, su ex mujer, habló por teléfono con él, como todos los días. La noticia de su traslado a la clínica privada la recibieron a través de los medios de comunicación.
El año pasado, a pedido del juez Casanello al empresario K se le realizó una pericia médica, que confirmó que antes de ingresar al penitenciario sufría ciertas patologías que si bien, no revestían gravedad, requerían de un tratamiento frecuente.
“Lázaro Báez mide 1,71, pesa 88 kilos, presenta antecedentes de hipertensión, diabetes tipo II y asma bronquial”, según detalla las primeras páginas del informe médico que el Cuerpo Forense realizó. Fue examinado por un cardiólogo y un neumonólogo entre otros especialistas, y una de las conclusiones es que sus patologías son “crónicas” y requieren “tratamiento multidisciplinario” además de ejercicio y controles periódicos.
Según los especialistas del cuerpo médico forense, las patologías que sufre Báez guardan un “curso crónico”, y requieren -según el informe de 19 páginas al que accedió Clarín-, un tratamiento que incluye: medicación, cuidado de hábitos higiénico-dietéticos, “con realización de ejercicios y controles periódicos”. Los médicos del Penal le realizan al empresario K, con la frecuencia ordenada, todos los controles.
fuente clarin

