Tras anunciar Trump que México pagará el muro, Peña Nieto anunció que no asistirá a la reunión de trabajo que tenía prevista con el presidente estadounidense para el próximo martes
La tensión entre EEUU y México va en aumento. Después de que el presidente Enrique Peña Nieto decidiera este jueves cancelar su reunión con Donald Trump, prevista para el próximo 31 de enero en Washington, el nuevo equipo de la Casa Blanca ha informado de la intención de fijar un impuesto del 20% sobre todas las importaciones procedentes de México para costear el muro que quiere construir en la frontera común.
No obstante, el portavoz gubernamental aclaró que ese impuesto no se puede aplicar de forma inmediata, puesto que está vigente el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por EEUU, Canadá y México hace más de dos décadas. Esta decisión está en línea con los últimos mensajes del propio Trump, que durante las últimas 24 horas ha vuelto a insistir en levantar un muro que separe ambas naciones y que sea, además, el Ejecutivo mexicano el que corra con los gastos.
Afirmación que ha provocado la reacción del presidente mexicano: “Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS”, afirma Peña Nieto en su cuenta de Twitter. La visita tenía por objeto abordar las relaciones y el tratado de libre comercio con su principal socio económico.
Tras conocerse que el presidente mexicano cancelaba su visita, la Casa Blanca informó que intentará programar otro encuentro. “Mantendremos las líneas de comunicación abiertas“, ha dicho el portavoz Sean Spicer. Sin embargo, Trump, que ha asegurado que acordó con su homólogo mexicano cancelar la reunión prevista porque ésta iba a ser “esteril”, ha declarado que el encuentro no tendrá lugar hasta que México trate a EEUU “con respeto”.
En febrero de 2016, Trump aseguró en una entrevista concedida a la cadena estadounidense MSNBC que, tras realizar un “simple cálculo”, había llegado a la conclusión de que la construcción del muro costaría “seguramente 8.000 millones de dólares”. En entrevistas posteriores, el magnate habló de una inversión de entre 10.000 y 12.000 millones de dólares, pero, según varios expertos, sigue siendo demasiado optimista en sus cálculos: un estudio llevado a cabo por ‘The Washington Post‘ señala que el proyecto estaría más cerca de los 25.000 millones de dólares.
Ante la negativa de Peña Nieto de aceptar la construcción del muro -y especialmente a pagarlo con fondos del Gobierno mexicano como proclama Trump- el presidente ha reconocido que será Estados Unidos el que pague el proyecto en un primer momento, pero que “México, de alguna manera, y hay muchas, nos lo va a reembolsar“. El nuevo presidente de EEUU ha sugerido que parte de los 25.000 millones anuales en remesas que emigrantes mexicanos envían a sus familias podría ser retenida para costear el muro. Lo cierto es que ya existe un costoso sistema de control en los 3.000 kilómetros de frontera que comparten EEUU y México: más de 1.000 kilómetros de vallas y muros en los accesos más transitados de la línea divisoria, que vigilan más de 20.000 agentes.
fuente elconfidencial



