Al Macrismo le resultó agotador el cronograma electoral del año pasado, en donde, el ahora partido gobernante, cumplió con todos las instancias institucionales aprobadas en el 2009. El peronismo, en cambio, muchas veces las salteó eligiendo a dedo a su candidatos o dirimiendo, en las elecciones por los puntos reales, sus internas.
Emilio Monzó es en encargado de darle forma a la futura presentación de la eliminación de las PASO, que tendrá un marco de una reforma más abarcativa.
No se volverá a un sistema de votación cerrado pero irán hacia un mix entre el viejo y el nuevo sistema, done la gente común pueda votar en las internas partidarias, previamente anotándose y sin que sea obligatorio. Se pretende no hartar al ciudadano con tantas votaciones y controlar que no haya manos traviesas que voten en varios partidos al mismo tiempo.
Por supuesto, no todo es un halo de pureza. Macri no quiere pasar sobresalto como los que casi le hizo vivir Gaby Michetti cuando se rebeló y jugó contra su candidato Larreta, en la ciudad. A la vez, quieren atomizar al peronismo. Sueñan con que el PJ vaya por un lado y el llamado Frente Civico, de Cristina, por el otro.
fuente expedientepolitico