… y la evasión fiscal representa un fenómeno de expansión global; así la progresiva configuración de paraísos fiscales cuenta con el beneplácito de las principales potencias mundiales que reivindican para si un combate frontal contra el denominado “lavado de dinero”, en efecto bajo jurisdicción del Reino Unido de Gran Bretaña funcionan paraísos fiscales en la Isla de Man, la Isla de Jersey, el mismo Protectorado de Gibraltar, donde –seguramente- factores del poder político, empresarial y la misma realeza de mas de un país europeo han de haber encontrado adecuado refugio en tales guaridas financieras.
El doble estándar y la construcción de un discurso hipócrita se extiende a todas las latitudes del plantea; así en los EEUU funciona un paraíso fiscal en Delaware a ojos vista y con el seguro beneplácito de todos los gobiernos del país del norte.
Ni que hablar en Nueva Zelanda con tan solo poner foco en el archipiélago de Wanatu; ídem en Singapur y el resto del sudeste asiático; el mundo árabe elige Andorra, entre otras plazas financieras off shore; a lo que, en una enunciación meramente ejemplificativa y no precisamente taxativa, podría incluirse a Lischenstein; San Marino, por no mencionar a las Islas Schycheeles y a las Maldivas.
La única forma de desterrar este expandido fenómeno es dinamitando tales guaridas financieras, donde no tan solo los factores del poder político, económico, empresarial, y de la realeza a nivel global, tienen escabullidas sus pingues y delictivas ganancias, sino además donde han desembarcado también los narco traficantes, los traficantes de armas, de órganos vitales, de personas y de bebés.
Ello no obstante nunca se ha escuchado por parte del Grupo de Acción Financiera Internacional la decisión irrevocable de dinamitar las plazas financieras off shore y de reformular todo el sistema financiero a nivel global.