Cristóbal López monopoliza desde 2003 el juego en Santa Cruz. Con salas y casinos logró instalarse sin dificultad en la ex provincia presidencial, Sin embargo, ya en los últimos años algunas reformas tributarias y modificaciones de tasas municipales apuntaron contra su recaudación. Pero ninguna en la proporción del reciente proyecto aprobado en Río Gallegos, que contó paradójicamente con el apoyo del kirchnerismo. ¿Fin de ciclo? En el entorno del empresario amenazan con ir a la Justicia.
La iniciativa aprobada fue presentada por un concejal de la UCR, partido que gobierna la capital provincial, tras la desastrosa gestión K que incluyó un cambio de intendente en medio del mandato. La norma prevé un aumento que lleva la tasa mensual de $ 344 pesos a $ 22.300 por máquina tragamoneda: una suba superior al 6.000%. Y lo llamativo, al menos para el público menos informado, es que así como hubo kirchneristas que acompañaron este tarifazo contra uno de sus empresarios dilectos, en paralelo se plantaron radicales para oponerse.
Fue una de las primeras medidas votadas este año en el Concejo Deliberante de Río Gallegos. Si bien fue presentada por el concejal Fabián Leguizamón (UCR), el resto del bloque se abstuvo de acompañar la iniciativa. Algunos aducen que el porcentaje de suba es ilegal y que todo derivará en una puja judicial. Del lado de enfrente, cuando vieron la interna entre los radicales, los legisladores del FPV votaron a favor de la suba y profundizaron la pelea.
La iniciativa prevé ingresos anuales de $ 35 millones, que tendrán como destino único el financiamiento del transporte público de la capital de Santa Cruz. ”Eso en realidad demanda $ 1.600.000 anuales”,replicó en diálogo con Clarín el concejal radical Evaristo Ruiz que no estuvo de acuerdo con la norma. “Reunir lo que paga el Casino por cada máquina le demanda minutos de juego”, argumenta los que la apoyaron.
El casino de Río Gallegos ubicado en pleno centro de la ciudad pertenece a Casino Club, firma de Cristóbal López y Ricardo Benedicto. Cuenta con 384 máquinas y tributa hasta ahora por cada una $ 344. Ahora la quieren llevar a $ 22.300. El autor del proyecto argumentó que el negocio de las tragamonedas “es de una rentabilidad única en su rubro, por el costo de las máquinas y lo que produce cada una de ellas, lo que deja una ganancia bruta muy grande”. Y agregó que la medida beneficiará las arcas municipales “en medio de la crisis financiera que se vive, plasmada en la emergencia económica”.
Ruiz, el concejal también radical que se opuso, contraatacó con que la medida es “ilegal”. “El impuesto aumenta en un 6.000%, lo cual hace que pueda judicializarse la cuestión, por una acción de amparo de la empresa que podría acusar al impuesto de confiscatorio” y consideró que el FPV la aprobó “sólo para dividir al gobierno radical y para ganar lugar en los medios”.
En números, el casino pasar a pagar de 530 mil pesos a 35 millones por año. Ruiz hizo una defensa encendida de los costos de Cristóbal López. ”Este incremento podría alterar sensiblemente la viabilidad económica de la empresa, que además paga otros impuestos provinciales y nacionales, además sus costos laborales y del régimen de previsión social”, señaló el concejal de la UCR.
Consultados por Clarín, desde Casino Club eligieron no hacer ningún tipo de declaraciones al respecto. Aunque trascendió que podrían ir a la Justicia. Tampoco está claro qué hará el intendente radical Roberto Giubetich, con la interna desatada dentro de su fuerza. Una posibilidad es que vete la medida.
En la Provincia hubo varios intentos para aumentar los impuestos que paga la firma de López. De hecho recién después de 2008, Casino Club comenzó a pagar por las máquinas y los paños, algo objetado por la firma que factura más de $ 5.000 millones anuales con todos los casinos y salas de juego del país.
La última reforma tributaria en Santa Cruz que molestó a López la impulsó Daniel Peralta en 2012: Elevó al 5% la alícuota por los servicios de esparcimiento relacionados con juegos de azar, apuestas, bingos, quinielas y el 15% para los casinos. Esta iniciativa abarcaba también el cobro de un canon al apostador que se calculaba sobre la ganancia obtenida: pero no se aprobó porque La Cámpora no dio su voto favorable en la Legislatura.
fuente clarin