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Souvenir de un sindrome: La historia criminal de un Mustang

Redacción TN by Redacción TN
15 febrero, 2016
in Daniel Romero
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… con rehenes más famoso de la historia de Suecia está a la venta. En el año 1973, la imagen del automóvil frente a la sucursal del Kreditbanken dio la vuelta al mundo durante los seis días que duró el secuestro. El episodio daría lugar al conocido síndrome de Estocolmo, la extraña reacción psicológica de solidaridad y empatía que algunas víctimas desarrollan hacia los que son sus captores.
 
Finalmente, todos los rehenes fueron liberados y los ladrones, detenidos, con lo que el coche nunca llegó a ser utilizado para la fuga. A pesar de ello, el viejo vehículo sigue despertando interés, como demuestra la avalancha de mensajes que ha recibido su propietario, Mats Fahlgren, que hace unos días lo puso a la venta en el portal sueco www.blocket.se. Fahlgren se hizo con el vehículo a finales de los ochenta. Se lo cambió a un compañero de estudios por un BMW, sin saber que estaba adquiriendo una reliquia de la historia criminal. Se enteraría años más tarde, después de que un periodista le contactara.
 
Tras tenerlo casi dos décadas aparcado, Fahlgren cree que ha llegado el momento de sacar partido de su tesoro. Aunque parece que la venta será lenta. Le ha contactado mucha gente, pero sobre todo curiosos y, por el momento, pocas de las ofertas parecen serias. Además, Fahlgren quiere que el comprador se comprometa a cuidar el vehículo y dice que, si no encuentra a nadie, no le importa quedarse con el coche unos años más. En ese caso, no esconde la ilusión que le hace llevarlo a la plaza Norrmalmstorg, que es donde tuvo lugar el robo para conmemorar el cincuenta aniversario del suceso en el 2023.
 
Fue en 1973 y pronto se convirtió en uno de los secuestros más estudiados por psicólogos y criminólogos. El 23 de agosto, Jan Erik Olsson, que ya había cometido otros delitos y se hallaba en libertad condicional, asaltó una sucursal bancaria del centro de la capital sueca.
 
Tras ser alertada, la policía acudió rápidamente. Acorralado, Olsson tomó a cuatro rehenes y se atrincheró con ellos en el interior de la sucursal. Durante las negociaciones, pidió ver a un amigo, el conocido criminal Clark Olofsson, a quien había conocido en la prisión. Ya en compañía de éste, Olsson exigió que les proporcionaran un coche para la huida. Los agentes les ofrecieron un Volvo, pero los criminales querían un vehículo de más potencia y fue entonces cuando entró en escena el famoso Ford Mustang.
 
Pero más que las acciones de los criminales, lo que llamó la atención fue la actitud de las víctimas. A pesar de que habían amenazado con matarles, los cuatro rehenes acabaron exteriorizando muestras evidentes de simpatía hacia sus captores. Una, Kristin Enmark, llegó a asegurar que tenía más miedo de la policía que de Olsson y Olofsson. Y tras ser liberada, otra declaró que le inspiraban total confianza e incluso que viajaría con ellos por el mundo.
 
Años después, el propio Olsson explicó cómo los rehenes se habían puesto de su lado, llegando a protegerle para que la policía no pudiera dispararle. Y en una ocasión, en la que les dejó ir solos al baño, los rehenes se negaron a seguir el consejo de las autoridades, que les proponían quedarse allí y aislarse así de los atracadores para facilitar el rescate.
 
En los seis días del secuestro, dos agentes resultaron heridos. Al final, la policía lanzó un ataque con gas en el que los cuatro rehenes fueron rescatados ilesos. Olsson fue condenado a diez años de prisión, Olofsson fue absuelto, al considerarse que sólo había intentado mantener la calma entre Olsson y la policía. Tras salir de la cárcel, Olsson se trasladó a Tailandia, donde abrió un supermercado, para luego volver a su tierra natal, donde lleva una vida tranquila. Ha manifestado su total arrepentimiento y en el 2009 publicó el libro El síndrome de Estocolmo, donde relata su experiencia.
 
fuente lavanguardia
Tags: Info GeneralRecomendadas de TotalNewsSouvenir de un síndrome: La historia criminal de un Mustang
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