La secretaría general de la Presidencia decidió trasladar los retratos al Museo del Bicentenario. Los cuadros estaban colgados en el balcón contiguo del salón Mujeres del Bicentenario, uno de los lugares preferidos para dar discursos por Cristina Kirchner .
En otros despachos de la Casa Rosada, menos visibles, los funcionarios también se encontraron con imágenes de los Kirchner.
“Así como se bajaron los cuadros de Menem y Bolocco, también se sacarán los de Kirchner”, habían explicado fuenets del Gobierno.