La “luna de miel” de los primeros meses de gestión de Mauricio Macri como presidente permitirá descubrir “el espejismo del relato” kirchnerista sobre el por qué del apoyo con el que contó el gobierno anterior, mientras en el peronismo, ahora en la oposición, empiezan a delinearse tres posiciones claramente definidas, según el análisis de Alejandro Catterberg, el director de Poliarquía.
“Estamos en la luna de miel. Tras la victoria electoral, los apoyos a Mauricio Macri se han incrementado fuertemente”, describió Catterberg en declaraciones a radio Mitre. Según puntualizó, el Presidente “tiene alrededor de 64% de imagen positiva, solo superado por María Eugenia Vidal, y la aprobación de su gobierno está en el 70%”, con “números muy parecidos a los que tuvieron Néstor Kirchner y Cristina Kirchner en los comienzos de sus mandatos”.
En cuanto a la composición electoral de ese amplio respaldo al mandatario, precisó que está compuesto por “todos los votantes de Macri, casi el 80% de los votantes de Massa y casi un tercio de los que votaron a Scioli”.
Para el director de Poliarquía, en estos meses además va a quedar al descubierto “el espejismo del relato” que hacía creer “que gran parte del apoyo al kirchnerismo tenía que ver con su relato y no con las condiciones económicas que se daban en los sectores populares, que apoyaban por el acceso al consumo y no por la ideología o los discursos grandilocuentes”.
“La sociedad va a estar proclive a aceptar cosas que parecían inaceptables en base al relato kirchnerista, como un acuerdo con los holdouts, si se presenta en forma correcta”, ya que “esa idea de división en líneas muy marcadas (…) no representaban a toda su base de votantes sino más a la de votantes progresistas de clase media urbana”, agregó.
En paralelo, según Catterberg, se está dando “un proceso de reacomodamiento en el peronismo”.
En ese proceso, el analista enumera tres posiciones:
“el kirchnerismo, que se está transformando cada vez más en una nueva izquierda argentina, con un discurso más manejado por Gabriela Cerruti y (Martín) Sabbatella que por dirigentes peronistas tradicionales, siendo muy combativos y críticos con el macrismo y marchando con la izquierda más dura”
“el peronismo de Sergio Massa, más renovador, más fresco, con una imagen de futuro y que se muestra colaborativo con el Gobierno, pero que no tiene muchas gobernaciones a cargo”
“y el peronismo clásico, ortodoxo, que se juntaron el otro día, que maneja 14 provincias que representan un tercio de la población argentina y tiene amplia mayoría en el Senado y Diputados y que todavía parece estar más cerca del FPV pero va a un camino de separación, porque además tiene necesidades de Gobierno y déficit de caja y va a tener que estar en negociaciones permanentes con el gobierno nacional”.
fuente cronista.com